Entrevista a Edgar Álvarez, “El Bigos”

Coach Edgar Álvarez. El Bigos

Coach Edgar Álvarez. El Bigos

El futbol americano es un deporte que te crea carácter, responsabilidad, compañerismo, que te enseña a jugar, es un deporte incluyente que acepta a todos, ya que para todos hay un lugar, una posición…

Entrevisté a Edgar Álvarez, hombre apasionado del deporte, exjugador y que ha sido coach en varios equipos. Me pareció que esta era una buena oportunidad de entrevistar a alguien que se ha ganado un lugar en Guadalajara y que es bien apreciado por sus compañeros y colegas.

La primera sorpresa fue que, luego de 16 años coacheando, Edgar llevaba ya dos meses descansando del coacheo, así que no perdí la oportunidad de preguntarle “¿y luego, qué sigue?”, y que nos platicara su experiencia como alguien entusiasta en este deporte.

S: Buenas noches, Edgar, empecemos con la entrevista; la intención es conocer un poco tu trayectoria como jugador, ex jugador, coach… que nos platiques un poco sobre futbol americano y qué ha significado para ti este deporte.

E: Buenas noches, soy Edgar Álvarez, jugué desde el año 92 hasta el año 2006, antes de terminar mi liga mayor; empecé como coach en el año 1996 con algunos muy buenos resultados y otros regulares. Aquí seguimos.

S: ¿Eres Coach desde el 1996 hasta la fecha?

E: Sí, ha habido algunas interrupciones que tal vez sumen un año, tal vez dos. He coacheado equipos infantiles y juveniles, hasta categoría mayor.

S: Muy bien, ¿dónde empezó a jugar Edgar Álvarez?

E: Empiezo a jugar en Carneros en el año del 92 en la categoría Junior Midget hasta categoría Intermedia del 98. Por cuestiones personales y familiares dejo de jugar un lapso de tiempo, y regreso para jugar liga mayor en la Universidad Autónoma de Guadalajara hasta el 2003 que son cuatro años (de 2003 a 2006) de elegibilidad de liga mayor, compartiendo juego con coacheo.

S: Sé que has jugado con otros equipos, pero estaríamos hablando que Carneros y Tecos de UAG son los equipos que consideras como tu casa, digamos, con quienes tienes puesta la camiseta como exjugador, ¿es correcto?

E: Sí, exactamente. Carneros fue como mi escuela, y la Universidad Autónoma de Guadalajara fue mi culminación como jugador. Participé también en otros equipos, un representativo de la Preparatoria Número 7 de la UDG, en algún momento hubo oportunidad de jugar para el Tec CEM, pero por cuestiones personales y familiares ya no lo hice.

S: ¿Coaches que recuerdes, de los que aprendiste tanto como jugador como entrenador?

E: Te puedo comentar del coach Carlos Flores, ahorita directivo del equipo Cardenales, y otros coaches que me dejaron mucho aprendizaje, que me enseñaron a ser coach, los coaches Alejandro “Ardilla” y Antonio Moreno. Son figuras importantes en mi vida; Carlos Flores fue mi primer entrenador. Sin menospreciar a otros coaches que tuve, todos ellos excelentes, pero ellos dos son los que recuerdo más.

S: ¿Qué es el futbol americano para ti?

E: El futbol americano es parte de mi vida, yo empecé a jugar por influencia de un primo que jugaba futbol americano, empecé a los 12 años; desde entonces siempre ha sido parte de mi vida. Aquí conocí a mis mejores amigos, mi familia es de futbol americano, y sigo viviendo el futbol americano con una intensidad que no es descriptible y que en este momento no se los puedo hacer saber. Te puedo decir: el americano me ha dado la mitad de lo que hoy es mi vida, como persona, como profesionista, como padre, como entrenador y como amigo.

S: ¿Cómo vives el futbol americano ahora que no estás como entrenador, que no estás en el emparrillado, ni como jugador? ¿Qué has hecho por mantener ese lazo con este deporte?

E: Mira, lo dejé hace 2 meses que es un lapso muy corto de tiempo, después de 16 años no ininterrumpidos, porque en algún momento lo dejé por cortos períodos. Son 16 años seguidos de vivirlo como jugador y entrenador a la par; es complicado, de verdad lo extraño, ha sido tan parte de mi vida que de repente me acerco a la gente que sigue estando ahí y les digo “ya viste eso” o “ya viste lo otro”; tú lo viste hoy, quiero tratar de dar un consejo, o dar una opinión lo más sana y lo más precisa que puedo.

S: Cierto, nos pasó hoy, que yo estaba entrenando a las Tigritas en el tocho y estabas ahí en el campo esperando para la entrevista y te acercaste conmigo para darme algunos consejos que agradecí mucho.

E: Te platico: como entrenador lo vives, lo vivo en mis compañeros, en la gente que sigue entrenando, donde te puedes acercar y dar un consejo, puedes acercarte y pensar en lo que tú estás viendo, son muchos años de experiencia en los que a lo mejor mi opinión puede ser válida o puede ser cierta, que no quiere decir que sea lo mejor o la única respuesta ante una situación de juego o de entrenamiento, pero a final de cuentas, como forma parte de tu vida y lo estás viviendo a diario, a la hora que decides tomar un tiempo o tomar un break, o dedicarte a otras cosas porque desgraciadamente no vivimos del futbol americano, eso sí, lo vivimos y es parte de nuestra vida, pero no nos da para vivir… Ahora, en nuestra sociedad capitalista, no podemos vivir de esto, pero al final de cuentas sí es una vida y lo vives al máximo, lo disfrutas; yo disfruto el entrenar, yo disfruto el coachear, disfruto ver un juego y opinar sobre lo que está bien o lo que está mal. Lo disfruto al 100%.

S: Cuando te encuentras con personas que han jugado este deporte, que aunque no son tus amigos ni cercanos, que les gusta el americano, que son fans, ¿cómo es esa relación?

E: El futbol americano, y tú que estás en el medio lo entiendes, es un vínculo, te crea un vínculo general donde el que está dentro del futbol americano pasa a ser tu compañero, pasa a ser tu amigo aunque no esté presente en tu vida, aunque no esté jugando contigo, no esté coacheando contigo. Es un deporte elitista, en el que no todos entran, y pasa a ser tu amigo el entrenador de otro equipo por el simple hecho de ser un entrenador de futbol americano. Yo lo creo, lo demuestra el mismo futbol que después del partido van y se saludan y platican y se dan un consejo, o te dan una felicitación, a lo mejor hasta el mismo reproche “hoy me ganaste” o “nos vemos en el siguiente juego”, es algo como especial.

S: Entiendo, entonces, que es una especie de empatía, hemos generado un vínculo, si llego a un bar y me encuentro con exjugadores de futbol americano, aunque no tengamos algún antecedente, los siento como parte de mi historia “ellos también jugaron futbol americano”.

E: A final de cuentas todo lo enfocamos al futbol americano, a nuestra experiencia de vida, que nos deja algo, y yo creo que, sin menospreciar a otros deportes, el futbol americano a todos los exjugadores, exentrenadores o gente que están ahí, como los papás que nunca jugaron futbol americano, viven también el futbol americano como su deporte cuando sus hijos juegan, como un estilo de vida, como una religión. Te deja amistades, conocidos, te deja experiencias buenas, y algunas no tan buenas, porque se pierde y se gana, pero siempre te deja algo.

S: Hablando de las familias, de los papás, del vínculo… Sé que tienes dos hijos, tus dos orgullos, que también juegan futbol americano, ¿qué significa para ti que estén vinculados a este deporte?

Fernando y Gerardo Álvarez

Fernando y Gerardo Álvarez

E: Mira, como padre qué te puedo decir yo de mis hijos, ellos en un momento decidieron jugar futbol americano y se convierte en parte de su vida, se convierte en parte de su responsabilidad, de su actividad física; ellos lo hicieron suyo, quiero decir, que yo no más fui como el papá que juega futbol americano y es entrenador, fui el medio solamente que los acercó al futbol americano, pero ahora que ellos lo pidan, que ellos lo vivan como yo lo viví, es algo que no te puedo explicar, como lo dije no puedo explicar el gusto o el placer que me da vivir el futbol americano, y que ellos lo vivan y lo gozan tal cual como yo o hasta más, es un gran orgullo pero no puedo explicarlo.

S: ¿Los nombres de tus hijos?

E: Fernando y Gerardo.

S: Vamos al papel de coach, eres joven para tener 16 años aproximadamente de experiencia en el coacheo, ¿cómo se llega a ser coach?, ¿cómo un día Edgar Álvarez se decide y dice “voy a ser coach”?

E: Cuando empiezo a jugar, para mí la figura del coach es la más grande, después de tus padres está el coach: tienes a tu coach y lo idealizas, lo ves como una persona si no superior lo ves grande, lo ves con respeto, con cosas que a lo mejor no percibes como hijo…

S: ¿que no percibes como hijo con tus padres?

El coach Edgar Álvarez con sus hijos

El coach Edgar Álvarez con sus hijos

E: Sí, claro que no lo percibes como hijo con tus padres, es distinto. Es una persona que entrega su tiempo, entrega su dinero, que lo da todo por uno. Al final de cuentas es parte de tu vida y a la hora que lo idealizas pues dices “a mí me gustaría ser coach”; y que lo que tú aprendiste lo puedas transmitir, y enseñar lo mejor que aprendiste del futbol americano y dar lo mejor de ti.

Yo idealizaba a mi coach, y yo dije en algún momento de mi vida “yo voy a ser como mi coach” y voy a enseñarle a niños, a jóvenes a personas que quieran acercarse al futbol americano.

Hay algo bien importante, yo me acerqué a querer ser coach porque yo quiero enseñarle a la persona que no sabe jugar futbol americano o que no tienen mucha idea de este deporte; mi satisfacción más grande como coach es poder enseñarle a una persona que no tiene las habilidades atléticas, a enseñarle mi deporte y que consiga tener los conocimientos y las habilidades para jugar este deporte. Es poder enseñar a alguien a jugar futbol americano.

Te puedo hablar de campeonatos, te puedo hablar de jugadores que hoy juegan liga mayor o que fueron becados, pero al final a mí me interesa que el muchacho con menos habilidades, con menos aptitudes para jugar el deporte pueda aprenderlo; el futbol americano es una escuela, no sólo del deporte, sino de vida. Después de 16 años veo a mis jugadores que después jugaron liga mayor o profesional en Canadá, los ves realizados y sé que yo fui parte de eso. Formé algo en ellos, creé algo en ellos: responsabilidad, humildad, coraje, fuerza, todo lo que implica el futbol americano. Te lo puedo platicar a ti de manera directa, te puedo hablar al tú por tú, porque fuiste un jugador de americano, nos entendemos. Lo que le presentas a lo mejor al papá que está pagando para que su hijo juegue, el muchacho te exige que vayas diario, exige un horario, una responsabilidad, tener todo a tiempo, todo listo, pues esa también es satisfacción. No sólo es decir yo entrené a ese muchacho que se fue becado o a aquel que es el mejor jugador de tal equipo, también es ver a tus exjugadores crecer, volverse padres y que ahora estén pensando en llevar a sus hijos a los equipos para que jueguen americano.

S: Has hablado del futbol americano como una escuela de la vida, familia, como un deporte que forma valores como disciplina, carácter, coraje, etc. Y te quiero preguntar como exjugador, como coach, ¿tú cómo venderías o promoverías el futbol americano para los padres de familia, siendo tú también padre de familia? ¿Cómo les venderías las bondades de este deporte?

E: Como tú lo dijiste ahorita, nosotros fuimos jugadores, y te voy a vender mi deporte como el mejor. Yo creo que en la vida, y a lo mejor estoy yendo en contra de lo que acabamos de comentar, al final de cuentas tienes que inculcarle como padre a tus hijos una actividad física, la que sea; como está nuestra sociedad de degradada y con nuestro sedentarismo, nuestros hijos aprenden eso, entonces a la hora de acercarlos al deporte estás contrarrestando eso que puede ser perjudicial en su desarrollo.

Ahora sí voy a regresar a venderte mi deporte, es un deporte que te crea carácter, responsabilidad, compañerismo, que te enseña a jugar, es un deporte incluyente que acepta a todos, ya que para todos hay un lugar, una posición…

S: Sean gordos, flacos, altos, chaparros…

E: Rápidos, lentos…

S: ¿Es diverso?

E: Sí, es diverso. Entonces, ¿qué te enseña? Que todos pueden. Hay un compromiso en el que te debes a ti, a tu familia, a tu equipo, a tus entrenadores; ahí entran varios sentidos de responsabilidad. En el sentido de que no nada más es un deporte por jugarlo, te exige mucho más en lo físico que muchos deportes, hay una estrategia y te exige inteligencia y una responsabilidad de equipo, de entrega. Valorar el esfuerzo del otro, y el personal, porque te hace formar parte de algo, te da identidad, un color, te da compromiso, y repito: el compromiso lo generas para ti y para todos los demás, para todo lo que envuelve este deporte, para todos los que están involucrados. Te exige a ti y a los otros diez compañeros, a base de sudor, golpes, sangre, llantos… y al final de cuentas te da satisfacción, te da los mejores amigos, tus mejores relaciones y pues es el deporte que practicamos y que decidimos vivir.

S: Gracias Edgar, muchas gracias por tu tiempo, fue una entrevista muy ilustrativa.

Acerca de Sibrian Arciniega

Jugó futbol americano con Ocelotes de la UNIVA, de 1998 a 2006. En el mismo equipo, fue entrenador ofensivo en categoría juvenil.
Es Lic. en Psicología. Poeta y promotor cultural. Fue entrenador de tocho bandera en el equipo de Tigritas en Guadalajara, Jalisco.

Comentarios

  1. Saludos mi Bigos ya vente a ayudarme !!!!

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