Entrevista a Emmanuel Rojo Schulz, presidente de AFFFO (3/3)

Emmanuel Rojo Schulz y su esposa

Emmanuel Rojo Schulz y su esposa

El apoyo de mi familia, el hecho de que, por ejemplo, las reuniones familiares las tengamos en el campo de americano los fines de semana para poder ir a ver a las primas jugar, es un motivante para hacer las cosas bien y que los resultados se estén dando.

Nos reunimos con Emmanuel Rojo Schulz para hablar de su labor como promotor de tocho bandera femenil en Guadalajara, sobre AFFFO, la liga que preside , y acerca de su carrera como coach de este deporte y el equipo que ha llevado a varios campeonatos: Panteras, así como la familia y el coacheo. Esta es la última de tres partes en que dividimos esta entrevista.

S: ¿Cómo se logra esto? ¿Cómo se logra empatar trabajo, vida personal, familia?

E: Yo creo que… primero que nada, la formación que tuve con mis padres, la disciplina que me inculcaron desde chico fue del trabajo duro y la disciplina de hacer las cosas de manera correcta, y si lo haces de esa manera los resultados se van dando. Cuando tratas de buscar el camino fácil o las cosas con trampas o de alguna otra manera, no siempre te van a funcionar, pero yo estoy muy convencido que el trabajo a través de la disciplina siempre da buenos frutos. Los resultados se dan como consecuencia de tu trabajo.

Se necesita mucho apoyo y tuve la bendición más grande de encontrar una mujer que me apoyara no nada más de palabra, si no en una forma activa en mi pasión, que no nada más la entiende, si no que también la comparte, entonces el apoyo de mi esposa Marisol es increíble.

Yo le invierto muchísimo tiempo a esto, tanto a Panteras como a la liga, ya que después del trabajo, todo el tiempo “libre” [hace comillas con los dedos] que tengo, prácticamente todo el fin de semana, es estar en el campo supervisando, estar presente en la mayoría de los partidos que se pueda, checando que todo esté haciéndose de manera correcta, que se hagan las cosas como se tienen que estar haciendo, y pues mi esposa siempre está ahí ayudándome; no nada más a un lado mío, si no también levantando la mano y pidiendo ser partícipe de todo esto.

S: También liderando algunas actividades, la he visto.

Marisol y Emmanuel

Marisol y Emmanuel

E: Exacto, ella ha tomado un rol más activo en esta última temporada y pues eso es muy importante.

S: Muy importante el apoyo, porque no es fácil, sobre todo cuando has tenido éxito, y no sólo lo digo por AFFFO, sino como jugador, como promotor que te considero de los mejores en Guadalajara, y supongo que en lo laboral también has cosechado tus triunfos. ¿A qué se debe? ¿Qué consideras que ha sido el factor para obtener tan buenos resultados? Cuéntame sobre esto.

E: Creo que el éxito en general y espero no suene muy arrogante, pero como jugador me fue muy bien; siento que hice cosas muy buenas, llegué a ser en temporada de liga mayor mejor receptor de la ONEFA.

S: ¿En qué categoría?

E: En liga mayor, en mi primer temporada en Tecos, llegué a ser mejor receptor en la conferencia nacional. Como entrenador he tenido muchísimos éxitos, ha habido muchos campeonatos. Los equipos en los que he estado dirigiendo siempre han tenido récords ganadores, yo creo que es simplemente resultado de, cómo te digo, la cultura de la disciplina, hacer las cosas de la forma correcta.

Mis primeras temporadas en el futbol americano yo era un niño de ocho jugadas al que no le lanzaban un pase en toda la temporada, literalmente. Mi primera temporada fue de ocho jugadas y me lanzaron un solo pase, porque la verdad no era muy bueno que digamos, así que tuve que aprender a cachar, aprender hacer todo, para poder lograr mi objetivo que era jugar liga mayor y hacerlo de una manera competitiva. Siendo entrenador es lo que trato de transmitir a las muchachas, que la disciplina y hacer las cosas de la forma que se tiene que hacer les va a dar el resultado.

El apoyo de mi familia, los Schulz, ha sido muy importante también, gracias ellos inicié en esto del futbol americano, y hasta la fecha la mayoría de la familia, los primos, los tíos, las tías y las primas está involucrados de alguna u otra forma en alguno de los equipos de la liga.

S: Y en el americano, muchos jugadores Schulz.

Equipo de tocho de Emmanuel

Equipo de tocho de Emmanuel

E: Muchísimos, mi Tío Raúl, que fue el que inicio todo; Steffen, que es el mayor de mis primos y que siempre fue un ejemplo como jugador y ayudó para que mis primos Raúl, Ahmed y yo siguiéramos sus pasos. Y jugadoras también: mis primas Paulina, Aislynn, Vanessa, mi hermana Tatiana, mi tía Lucy, y ahora también mi esposa Marisol, que ya cuenta también como Schulz, todas jugadoras de tocho.

El apoyo de mi familia siempre ha sido muy importante tanto de jugador como ahora de entrenador. El hecho de que, por ejemplo las reuniones familiares las tengamos en el campo de americano los fines de semana para poder ir a ver jugar a las primas, todo eso es un motivante para hacer las cosas bien y que los resultados se estén dando, que las cosas vayan creciendo con el objetivo de seguir fomentando el deporte y en especial este deporte que nos ha dejado tanto a todos, para que más personas tengan la oportunidad de experimentarlo. Es un gusto que compartimos como familia y que nos ha unido mucho.

S: Ahora mismo, te veo conmovido, hablando de tu familia, hablando de tu esposa, este lado sensible, ¿cómo funciona?

E: Sí, de hecho la parte sensible viene genéticamente por parte de mi mamá, todos de la parte de mi mamá somos algo emocionales, sobre todo cuando hablo de mi familia y del futbol americano, aunque no exclusivamente, también soy chillón con otras cosas, pero el hablar del futbol americano me pone sensible porque me ha dejado muchísimo y las experiencias que he vivido ahí han sido increíbles y han formado lo que soy ahora; la persona que soy en este momento es resultado de las enseñanzas de mis coaches, de las experiencias que viví con mis compañeros de equipo, en conjunto con lo que me instruyeron mis padres en casa y las experiencias que he tenido en vida. Entonces el americano me mueve y yo creo que esa pasión por el deporte es lo que trato de transmitir a mis jugadoras para que ellas lo vivan de la misma forma, yo creo esa es una visión que se debe compartir. He tenido el privilegio de tener jugadoras que pueden compartir esa visión y vivirlo de la misma forma que yo lo he hecho y para mí eso ya es un logro.

De hecho el ser entrenador de mujeres en cualquier tipo de deporte no es sencillo, como hombre, no es tan fácil, se necesita mucha paciencia, se necesita conocer a tus jugadoras y estar muy consciente de las particularidades de las mujeres y de lo sentimentales que pueden llegar a ser. Como resultado es que muchas personas han intentado meterse a coachear mujeres porque puede parecer muy atractivo para un hombre entrenar un equipo femenil, pero no duran, no es tan fácil.

S: No es la intención además.

E: Exacto, esa no es la intención, si el motivante es eso, no va a durar.

S: Pues ellas son sensibles y se dan cuenta.

E: Exacto, se dan cuenta, y pues el objetivo principal es motivarlas, fomentar en ellas la disciplina del deporte y que puedan llevarse eso a su vida, entonces yo creo que me ha ido bien como entrenador femenil, por entender esta parte y saberlo manejar.

Debido a la cantidad de equipos de tochito femenil en los que he sido entrenador, a muchas de las jugadoras que están ahorita en la liga me ha tocado entrenarlas en algún momento u otro, si no es la mayoría, sí una parte considerable; por eso es que tengo una buena relación con ellas y me atrevo a decir que conozco bien a un porcentaje alto de las muchachas de la liga, porque las he visto jugar y sé de lo que pueden ser capaces de hacer dentro del campo.

S: ¿Es verlas como atletas, como deportistas?

E: Exacto, es verlas como deportistas de alto rendimiento, porque eso es lo que tienen que ser, tienen que ser deportistas de alto rendimiento, con la ética de trabajo y con la disciplina del deporte que implica ser un atleta de alto rendimiento, pero al mismo tiempo no dejan de ser mujeres y hay que tratar de buscar la forma de obtener el mejor resultado sin herir sus sentimientos, no lastimarlas de ninguna manera, pero encontrar ese balance es la parte que cuesta trabajo, es la parte que no es sencilla, y no cualquiera puede hacerlo, y mucho menos todo el tiempo, también yo me he equivocado muchísimas veces con muchas jugadoras, pero eso me ha ayudado a aprender poco a poco cómo llevar a un equipo femenil de forma exitosa.

Las organizaciones, ahorita, tanto las instituciones como los clubes, se están tomando más en serio esta parte del tocho y la coacheada. Antes ponían a coachear el tocho a quien se encontraran, a quien quisiera hacerlo, ahora están eligiendo nada más a quienes puedan cumplir con los requisitos, no cualquiera puede hacerlo.

S: ¿Cuáles son esos requisitos?

E: Bueno, como requisitos, yo creo, primero tener el tiempo disponible y además tener el deseo de disponer de gran parte de tu tiempo. Después, no creo necesariamente que un lado sensible, me ha tocado ver coaches muy gritones que tratan de hablar con las muchachas como lo harían con los hombres, así como te gritaron tus coaches; ese modelo que tienen tratan de dárselo a las mujeres y eso no siempre funciona, si a una chava —por lo general y esto no es regla estricta, pero es muy cercano—, si a la muchacha le gritas, no te va hacer caso, me tocó una ocasión en que le estaba gritando a una muchacha dentro del campo para que me volteara a ver, para darle una indicación, pedí tiempo fuera y cuando salió me dijo: “es que si me gritas yo no te hago caso”, entiendo esa parte, pero yo creo que los coaches deben tener cierta madurez y sobre todo la capacidad de balancear ese lado intenso de este deporte, porque el futbol americano es un deporte intenso, es un deporte de adrenalina, es un deporte…

S: Exigente.

E: Exacto, sobre las uñas todo el tiempo, pero sin perder la cabeza, sin perder esa compostura porque a final de cuenta estas trabajando con damas, estás trabajando con mujeres y no puedes hablarles como a los hombres, no puedes hablarles con groserías, porque si lo haces así muy probablemente las hagas sentir mal.

S: Con ellas los insultos no motivan.

E: Exacto, porque para ellas los insultos, los gritos, los regaños, de cierta manera no motivan, como a lo mejor motivan a los hombres en el futbol americano.

S: Muy bien, muchas gracias, ¿algo que quieras agregar ya para cerrar?

E: No, nada más muchas gracias por la entrevista y por ofrecer el espacio para poder platicar de esto que es tan importante para mí, que es mi pasión.

S: Me gustaría hacer una segunda parte de este asunto del tocho bandera, parece que tienes mucho que compartir y estas muy interesado, se que te tienes que ir por eso detengo la entrevista aquí, espero tener otra oportunidad para seguirle con este tema.

E: Claro, no hay ningún problema, adelante.

Fotografía por Paola Morán para Yarda35. 

Acerca de Sibrian Arciniega

Jugó futbol americano con Ocelotes de la UNIVA, de 1998 a 2006. En el mismo equipo, fue entrenador ofensivo en categoría juvenil.
Es Lic. en Psicología. Poeta y promotor cultural. Fue entrenador de tocho bandera en el equipo de Tigritas en Guadalajara, Jalisco.

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