Errores mentales en el futbol americano (parte II)

No es el balón, es el casco

No es el balón, es un casco

Llega un amigo y te invita a tomarte unas cervezas después de la escuela y, casi sin pensarlo, te descubres diciendo: “Tengo examen final mañana, pero ya todo lo domino, no hace falta ni un repaso”. Por supuesto, al otro día llegas al examen y te das cuenta que tu mente está en blanco.

¿Te sientes identificado? ¿Te ha sucedido?

A tu cerebro le gusta jugar contigo y a veces te lleva a cometer pequeños errores que, muchas veces, resultan ser la pequeña bola de nieve que empieza a rodar cuesta abajo, con infames resultados.

Aquí dejamos las siguientes 10 yardas (de la 11 a la 20) de los errores mentales en el futbol americano.

 

Yarda 11

Cualquier jugador, la noche antes del partido, durante la fiesta:

— ¡Otro rato! Al cabo yo con dormir tres horas tengo…

Yarda 12

El corredor en el huddle (reunión antes de la jugada):

— ¡Dámela a mí! ¡Soy más rápido que todos los backers!

Yarda 13

El receptor antes de huddle:

— ¡Tírame el pase a mí! ¡Llevo descubierto todo el partido!

Yarda 14

Desde la banda, el coach grita:

— ¡Fulano! ¡Vas para adentro!

Fulano, desesperado:

— ¿Y mi casco? ¡Yo lo dejé aquí! ¿¡Alguien ha visto mi casco!?

Yarda 15

Al ver su desesperación, un compañero le grita:

— ¡Usa mi casco!

Yarda 16

— !Árbitro! Eso fue un sujetando clarísimo… ¿¡Qué está ciego, o qué!?

De repente, un sonido de silbato y un pañuelo volador entra a escena.

Yarda 17

Todos los jugadores que no son quarterback en el huddle:

— ¿Por qué no mejor mandas otra jugada?

Yarda 18

— No ganamos, pero ¡qué fuerte les pegamos!

Yarda 19

El quarterback al receptor:

— ¡Tú sólo descúbrete, yo hago el resto!

Yarda 20

Segundos después, el receptor al quarterback:

— Tú nada más tira a la zona. Ese esquinero no trae nada.

 

Imagen por larrysphatpage via Flickr, CC-BY-2.0, modificada.

 

Acerca de Hans Valencia

Nacido en Guadalajara, Jalisco, y por siempre apasionado del deporte, Hans Valencia tuvo su primer contacto con el futbol americano como jugador en 1994. Varios de esos años también fungió como entrenador de varios equipos, entre ellos equipos femeniles, e incluso tuvo actividad como jugador con un equipo de veteranos hace a penas algunos años.

Hans, o “Bola Ocho”, como le apodarían por los últimos colores que usó como jugador y el número que siempre portó en su jersey, jugó durante muchos años como quarterback titular, llevando a su equipo a ganar el campeonato local en una ocasión, y a playoffs en algunas otras ocasiones. Otros tantos años, Hans jugó como ala cerrada, siendo en una de esas temporadas el líder en anotaciones, recepciones y yardas ganadas del equipo, y peleando por las primeras posiciones en esas mismas categorías en la liga.

Deja un comentario