Foto actual del deporte en México

El deporte en México

El deporte en México

Ya hemos hablado mucho sobre lo que pasó en el Mundial Senior de Futbol Americano, que se acaba de llevar a cabo hace unas semanas, y hemos hablado sobre cómo nuestra selección nacional no vivió a la altura de las expectativas, de acuerdo a lo que nos había prometido el coach Raúl Rivera. Sin embargo, en esta ocasión quiero ir un poco más allá… más allá de las fronteras del futbol americano nacional.

Para hablar de lo que está pasando en el deporte nacional, primero tengo que empezar diciendo que me siento profundamente indignado.

Si bien no es un tema nada nuevo, las cosas que han sucedido últimamente nos han dado una fotografía bastante desértica de lo que pasa en las disciplinas deportivas en nuestro país. Desgraciadamente, los ejemplos abundan, pero con algunos basta para probar mi punto:

Sobre el Mundial Senior
de Futbol Americano IFAF 2015

Un par de ejemplos

El deporte en México

Escándalos alrededor del deporte en México han dejado en vergüenza no sólo a las instituciones deportivas sino a los mismos deportistas que representan al país.

Úrsula Sarahí González Garate, esgrimista seleccionada para los Juegos Panamericanos de Toronto 2015, quien asistió como parte de la selección nacional en el evento de sable para los juegos olímpicos de Londres 2012, se había preparado desde entonces para Toronto, sólo para darse cuenta –minutos antes de su primer enfrentamiento— que el Comité Olímpico Mexicano se había olvidado de registrarla en la competencia.

Cabe mencionar que de las seleccionadas para esta disciplina, Úrsula era la que más posibilidades tenía de subir al podio.

María Fernanda González, seleccionada nacional para el equipo de natación que nos representó en Toronto 2015 (y en varias competencias internacionales, entre ellas Londres 2012), fue obligada a usar un traje de baño que no era de su talla simplemente porque ése sí traía la marca de los patrocinadores de la selección mexicana.

La otra cara de esta moneda es que Fernanda tiene ya un historial de actitudes de indisciplina, negándose a usar cualquier otra cosa que no sea lo que le dieron sus patrocinadores, y por lo tanto, lo que le genera dinero a ella. No sé cuál sea la versión verdadera de esta historia, pero el factor común en ambas es el interés económico.

 

Un retroceso en resultados

Si tomamos en cuenta los medalleros de los 4 pasados Juegos Panamericanos, se puede ver una clara regresión este año, después de un muy buen 2011:

Juegos Panamericanos
Medallas de México
Edición Oro Plata Bronce Total
2015 22 30 43 95
2011 42 41 50 133
2007 18 24 31 73
2003 20 27 32 79

Cabe hacer la mención aquí que en cada uno de estos juegos panamericanos que menciono, y todos los que no, junto con las demás justas deportivas internacionales, el Comité Olímpico Mexicano, antes que apoyar y entrenar a los atletas que representarán a nuestro país en estos certámenes, destinan una muy buena parte del presupuesto para llevar a familia y a amigos –gastos todos pagados por nosotros— a las sedes donde estas justas se llevarán a cabo.

 

Las fallas del sistema deportivo mexicano

Haciendo un poco de lado el tema de los juegos panamericanos, el equipo representativo de tiro con arco de nuestro país tuvo que participar en el Mundial de Tiro con Arco de Shanghái 2015 con uniformes parchados y de diferentes modelos, pues la Federación Mexicana de Tiro con Arco no se los proporcionó. Aída Román, Juan René Serrano y Linda Ochoa tuvieron que pedir prestados los uniformes a sus compañeros.

Este no fue un hecho aislado, ya que en la anterior edición de este certamen (2013), Linda Ochoa denunció que ella y sus compañeras seleccionadas no recibirían uniforme oficial por parte de la Federación para la competencia, y que ellas mismas tendrían que comprar sus propias playeras, en las que, a la postre, terminarían rotulando sus nombres y país sobre cinta adhesiva.

Innegablemente, vivimos en un país donde se adora al dios soccer… y, ¿sabes qué? Está bien, no importa… Ni hablar, puedo pasar por alto que para muchos jugadores sea más importante buscar la falta que el gol, y que es más importante actuar bien que jugar bien, pero lo que no puedo pasar por alto es que nos vendan este deporte como lo único que se come en nuestro país y que el presupuesto millonario vaya para el deporte que siempre promete pero nunca cumple… y cuando cumple es porque evidentemente le convino al torneo que está jugando, o ya se te olvidó el México contra Panamá de la última Copa Oro?

De seguro, aunque no hayas seguido el encuentro recordarás la cantidad de cosas que pasaron para favorecer a México, donde al menos uno de los dos penales que se marcaron, se lo sacó de la manga el árbitro, permitiéndole con ello marcar el gol del empate a México a sólo unos minutos de perder el encuentro.

Por cierto, durante el partido anterior a ése, México sería una vez más favorecido, cuando se marcó otro penal a su favor contra Costa Rica, cuando el tiempo extra estaba por terminar.

 

La ambición desmedida

Sin embargo, al final, esto no es culpa del soccer, ni de la arquería, natación o esgrima, ni de los deportistas que contra viento y marea –y corrupción en la CONADE— siguen preparándose, pasando prisas y hambres para mantener un empleo y además seguir entrenando con toda su alma para tener el honor de representar a nuestro país en un podio y escuchar nuestro himno nacional con lágrimas en los ojos: lágrimas en las que se resume no sólo el sudor de ese entrenamiento y el esfuerzo físico, sino también el de navegar contra la corriente de un país corrupto con gobernantes y dirigentes espurios que se preocupan más por su bolsillo que por hacer su trabajo.

Es culpa de los malos manejos y la ambición desmedida. Nada hay de malo con la ambición cuando te lleva a ser una mejor persona, hacer un mejor trabajo, a apuntar más alto y trabajar para seguir avanzando, pero cuando esta ambición se convierte en corrupción, y pone en ridículo a un país lleno de talento ante todo el mundo, entonces sí tenemos un problema, y uno muy grave.

Desgraciadamente, este cáncer es nacional, y ya está infectando a nuestro amado fútbol americano. Hace algunos años, la revista Proceso denunciaba que el coach Raúl Rivera, entrenador en jefe de los Pumas de la UNAM, estaba llevando a la mediocridad y a la ruina, recibiendo sueldos millonarios y permitiendo el uso de sustancias indebidas entre sus jugadores. Sin embargo, recordarás que fue él quien fungió como head coach de nuestra selección nacional en este último mundial de Fútbol Americano.

Cabe destacar que Proceso mismo publicó la respuesta de del titular de la Dirección General de Actividades Deportivas y Recreativas de la UNAM en la que descartó presentar ante el rector de la máxima casa de estudios las inconformidades, que él mismo las atendería y aclaró algunos puntos acerca de las compensaciones y presupuesto, además no aceptó que problemas de dopaje existan en equipos de la UNAM.

Hubo, por cierto, algunas otras denuncias interesantes respecto de la selección nacional, como la que hablaba que de 45 jugadores, 36 eran de la ONEFA y 9 de la CONADEIP.

Te pregunto no sólo como amante del fútbol americano, sino como mexicano… ¿Qué opinas? ¿Qué hacemos? ¿Por dónde empezamos? Necesariamente, el primer paso para salir de un círculo vicioso es aceptarlo, pero creo que eso ya lo tenemos resuelto: todos sabemos que México es el país más corrupto en Latinoamérica. Ok, ya lo aceptamos, ya lo sabemos… y ¿después?

 

Otras fuentes:

Paola Espinosa: “A mi también me encerraron en un cuartito”
Nadadora Fernanda González acusa amenazas de directivos en Panamericanos
Problema con Fernanda González, es el dinero: Padilla
Nadadora Fernanda González será castigada
El equipo mexicano de tiro con arco improvisa uniformes
Copa Oro: Concacaf admite error arbitral en México-Panamá

Acerca de Hans Valencia

Nacido en Guadalajara, Jalisco, y por siempre apasionado del deporte, Hans Valencia tuvo su primer contacto con el futbol americano como jugador en 1994. Varios de esos años también fungió como entrenador de varios equipos, entre ellos equipos femeniles, e incluso tuvo actividad como jugador con un equipo de veteranos hace a penas algunos años.

Hans, o “Bola Ocho”, como le apodarían por los últimos colores que usó como jugador y el número que siempre portó en su jersey, jugó durante muchos años como quarterback titular, llevando a su equipo a ganar el campeonato local en una ocasión, y a playoffs en algunas otras ocasiones. Otros tantos años, Hans jugó como ala cerrada, siendo en una de esas temporadas el líder en anotaciones, recepciones y yardas ganadas del equipo, y peleando por las primeras posiciones en esas mismas categorías en la liga.

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