Interferencia de pase en la NCAA: Lo sutil y lo difícil

Interferencia de pase

La interferencia de pase es una de las situaciones más complicadas de marcar durante un juego de futbol americano1

Luego de marcar un castigo en una jugada de pase, los árbitros se reúnen:

—Yo vi que el defensivo le pegó al receptor antes que llegara el balón —dice uno.

—¿El balón era atrapable? —pregunta algún otro.

—¿Cuando le pegó al ofensivo fue a consecuencia de ir por el balón… o fue malicia? —duda el tercero.

—¿Alguien vio si un defensivo tocó o rozó el balón cuando iba en el aire? —pregunta el primero.

Con sus preguntas, los árbitros reconsideran la jugada para decidir si en la jugada existió una interferencia de pase según las reglas de la NCAA.

—¿Seguro que el receptor no salió y regresó al campo de juego?

—El defensivo me dijo que el receptor le pegó primero. ¿Alguien lo vio?

Como comentamos en una colaboración anterior, los árbitros deben tomar su decisión a partir de una jugada que duró cinco segundos. Querido lector, ¿podría usted contestar todas las preguntas?

Taclear o no taclear según las reglas de la NCAA

Las reglas de interferencia de pase de la NCAA

Las reglas de interferencia de pase de la NCAA se encuentran en el capítulo 7, sección 3, artículo 8 del libro de reglas de la NCAA Football rules 2016. En ella se establecen dos tipos principales de interferencia de pase: ofensiva y defensiva.

Seguramente ya las conocen. Lo que probablemente no saben es que la regla dice claramente que es responsabilidad del jugador ofensivo evitar el contacto con los oponentes.

En la NFL existe una regla que permite el contacto entre el receptor y el profundo de la zona neutral y hasta cinco yardas después. Sin embargo, en los juegos regulados por la NCAA no se permite el contacto entre receptor y profundo desde el momento que se centra la bola hasta que es tocada por otro jugador u oficial.

Lo malo de ser aficionado a la NFL y jugar con las reglas de la NCAA es que las ligeras diferencias entre los reglamentos causan confusiones, gritos, saludos a la progenitora y frustración que puede evitarse de muchas maneras. Así, era común que al oficiar partidos gritaban: “¡No es interferencia, el contacto es dentro de las cinco yardas permitidas!”.

Según la NCAA, la interferencia ofensiva se marca cuando:

  1. Un jugador ofensivo inelegible contacta al oponente y mantiene el contacto por más de tres yardas a partir de la zona neutral.
  2. Un receptor impide que un oponente intercepte un balón que se considera atrapable. [El concepto atrapable se deja a criterio y experiencia de los oficiales. Para algunos un mismo pase se puede considerar atrapable y para otros no, lo que genera conflictos al aplicar esta regla.]

La interferencia ofensiva se castiga con 15 yardas a partir del punto anterior. ¿Hasta aquí todo bien?

Ahora, la interferencia defensiva se marca cuando:

  1. Un oponente contacta al jugador ofensivo después de la zona neutral (recordemos que la zona neutral mide el largo del balón, como dice la regla 2, sección 17, artículo 1.a). [De nuevo, nada de que “fue dentro de las cinco yardas permitidas.” A menos que jueguen con un balón de playa.]
  2. No se marca interferencia defensiva cuando… después de centrar el balón, los jugadores contrarios cargan y hacen contacto a máximo una yarda después de la zona neutral.  [En la práctica este inciso se usa para las alas cerradas. El inciso a) lo aplicamos en alas abiertas.]
  3. Ambos contrarios van por el balón y hay contacto. No es castigo porque ambos jugadores tienen derecho de ir por el balón.
  4. Contacto legal contra un oponente antes de que el balón sea lanzado.
  5. [Esta es interesante y poco conocida.] Cuando un pateador potencial del equipo ofensivo en formación de patada de despeje, simula una patada lanzando el balón alto y profundo [tipo Ave María] y ocurre un contacto de parte del defensivo.

Guía de la ofensiva en futbol americano

Cómo se castiga la interferencia de pase según la NCAA

Bien, ya sabemos cuándo es interferencia, pero ¿cómo se castiga?

  1. Si la interferencia ocurrió a menos de 15 yardas de la zona neutral (también llamado ‘punto anterior’), se coloca el balón en el punto de la falta y se otorga un nuevo primero y diez.
  2. Pero si la falta ocurrió a más de 15 yardas del punto anterior, se castiga con 15 yardas se otorga un nuevo primero y diez.

En la NFL se castiga diferente. Con el calor del juego y la competencia, las reglas se pueden mezclar en los jugadores y aficionados, ello lleva a malentendidos y enojos, también a desear tener una copia del libro de reglas cerca (ojalá fuese para consultarlo, pero por las miradas que se pueden captar, se deduce que era para otros fines poco deportivos).

Hay otra regla que causa molestia tremenda, sucede cuando la interferencia defensiva ocurre dentro de la zona de anotación, ¿cómo se castiga?

—[Respuesta general] Primero y diez en la yarda 1.

—¡Incorrecto!

Eso sucede en la NFL. En partidos sancionados por las reglas de la NCAA, si la interferencia defensiva sucede dentro de la zona de anotación, se debe considerar de dónde fue centrado el ovoide:

  1. Si fue centrado en o antes de la yarda 18 del campo del equipo defensor, se castiga con 15 yardas y primero y diez.
  2. Si fue centrado entre la yarda 17 y la yarda 2 del campo del equipo defensor, se otorga primero y gol en la yarda dos.

Entonces, se puede decir que para evitar una anotación conviene cometer el castigo de interferencia de pase; pues pagar 15 yardas por evitar seis puntos y una nueva oportunidad de detener al atacante es buen trato para el equipo defensivo. ¿Es justo, pregunto? Yo no lo creo, además de que no fomenta el deportivismo, pero eso dice el reglamento.

Marcar falta personal o conducta antideportiva

Contacto ilegal

¿Hasta aquí vamos bien? Pero todavía no terminamos. Ahora sigue el contacto ilegal, definido en la regla 9, sección 3, artículo 5: Uso de manos o brazos por la defensiva en jugadas de pase.  Cito el artículo:

Durante una jugada legal de pase en la que el balón cruza la zona neutral, si existe una falta por contacto [distinta a una interferencia de pase] del jugador defensivo después de la zona neutral contra el receptor elegible, antes que el pase sea tocado, se castiga con 10 o 15 yardas y un primero y diez automático.

Lo primero que pienso al leer el artículo, es: ¡WTF! Lo que español significa: “No entendí una palabra, voy a leerlo cinco veces más a ver si puedo encontrarle sentido.”

Lo segundo que pienso es: ¿10 o 15 yardas? Ni que fuera venta nocturna.

Respiro profundo, leo el artículo otras ocho veces y veo la luz al final del túnel. Esta regla se aplica cuando vemos jalones de jersey, empujoncitos de esos que son para molestar y desconcentrar al receptor, en fin, situaciones que se dan en todas las jugadas de pase. Sí, dije en todas.

La pregunta lógica que nace es: ¿y porque no lo marcan? Mi respuesta: si marcamos todas las faltas que cometen los jugadores, no habría jugadas de pase, sólo avances por castigo.

Durante un juego observen a los receptores y a los profundos. Todo el tiempo tienen contacto. Es la forma en que el profundo sigue al receptor a la vez que ve el desarrollo de la jugada. Sólo se marca el contacto ilegal si el contacto es flagrante, interfiere con la trayectoria del receptor o estimamos que son conductas antideportivas para sacar de quicio al oponente.

En la NCAA se marca con la señal de falta personal. En la NFL tiene su propia señal y se castiga con cinco yardas y primero y diez automático.

Ya conocemos más sobre la interacción entre un receptor y un profundo. Es complicado y no es sencillo de explicar. Estamos leyendo esto en la computadora o celular, y aún así no lo entendemos a la primera. Imaginen explicar todo esto a un entrenador o jugador durante un juego.

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Imágenes
1 Imagen vía Flickr, por Paul N. Dineen, CC BY 2.0, sin modificaciones.

Acerca de José Valadez

Es Ingeniero Mecánico Electricista por la Universidad Autónoma de Guadalajara y tiene un posgrado en Calidad y Productividad con CONACYT-JICA en Japón. Fue jugador de futbol americano durante tres años en los Gamos del CUM, en México, D.F., y como árbitro perteneció a la AAFADO (Asociación de Árbitros de Futbol Americano de Occidente, A.C.) durante dos años. Está interesado en otros deportes, la fotografía y otras actividades culturales.

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